miércoles, 23 de abril de 2014

Capítulo 2: "Fan letter"

"I don't know you"



-Maldito aparato- maldijo en silencio.

Tomó el despertador y lo arrojó a alguna parte de la habitación. Se dio vuelta quedando boca para arriba y el sol le dio en la cara. Genial, hermoso despertar. Al parecer el mal humor y el sarcasmo serían sus compañeros de hoy.

Se levantó y un terrible dolor de cabeza lo hizo desestabilizarse y marearse. Se sentó en la cama y trató de acomodar sus pensamientos. Ayer apenas desayunó y además lo había vomitado unas horas después. Era lógico.

Cuando estuvo un poco mejor, se levantó y fue hasta las ventanas y cerró las cortinas.  Hoy no iría al colegio. Después de lo que pasó, los rumores deben estar a flor de piel.

Ayer se había dormido a las 15:45 aproximadamente. ¿Cómo había sido posible dormir más de doce horas seguidas? Ah, claro. Se había cortado y la pérdida de sangre lo debilitó.

Gran vida la suya.

Se acostó de nuevo y cayó en los brazos de morfeo minutos después.

*****

-Harry, despierta. Harry, por favor. -ni un músculo- ¡Harry!- al menos respiraba- Despierta, Harry. Lo que me faltaba, tener hijos para ser su despertador. ¡Harry Edward Styles, despierta!

-¿Mhm?- respondió con pesadez el rizado.

-Hasta que al fin. Anda, levántate. Trajimos para almorzar. Oye, ¿por qué no fuiste al colegio?

¿Qué le diría? ¿Que es un suicida? ¿Que probablemente alguien se burlaría de él? No podía, simplemente no podía.

-Me dolía mucho el estómago- respondió con voz ronca.

-Bueno, está bien. Anda, levántate que sé que no has desayunado. Trajimos tu platillo favorito; pollo al horno con papas- dijo Anne con entusiasmo.

¿Justo hoy tenían que traer ellos la comida? ¿Por qué no mañana, o pasado, o tal vez nunca? "Pollo al horno con papas"; de solo pensarlo se le revolvía el estómago.

-Ya bajo- respondió.

Anne desapareció por la puerta.

Harry se levantó luego de unos siete minutos. Fue al baño y se miró al espejo; cara hinchada, ojos semicolorados. Señal y prueba de que había estado llorando. Se lavó el rostro con agua bien fría y se cepilló los dientes. Esperó a que se le deshinchara la cara sentado en el wáter mientras repasaba todo lo sucedido ayer. ¿Era posible odiarse a uno mismo? ¿Podía hacerse mierda él solo? ¿Volvería a pasar hoy? ¿O tal vez mañana? ¿Algún día alguien lo salvaría? ¿Algún día se sentiría menos solo? ¿Algún día le importaría a alguien? ¿Tendrá un ángel guardián? Imposible. Si lo tuviera, ni siquiera le hubiera permitido caer en depresión. Ellos siempre eran los que te salvaban, e impedían que algo malo te pase; o por lo menos luchaban contra esas voces negativas en la cabeza de uno. O eso creía Harry.

Cuando se quiso dar cuenta, sus ojos ya le pesaban menos y su cara se sentía normal. Se miró en el espejo y su cara estaba como siempre; tamaño normal, blanca como la leche, y al sonreír se le formaban los clásicos "hoyuelos Styles". Asqueroso sólo para él mismo. 
Bajó a comer y al sentarse en la mesa, no se llevó ninguna sorpresa. Su madre trabajando en el portátil, con papeles al lado y haciendo malabares para poder comer; su padre leyendo el periódico despreocupadamente con el plato vacío frente a él. Jamás lo entendió. ¿Para qué mierda lo llamaban si cuando estaban en la mesa, igual estaba cada uno en su mundo?

-Harry, hijo- llamó la atención su madre- ¿Qué harás hoy?

-Tarea- mintió- ¿por qué?

-No, nada.- le quitó importancia al tema y siguió haciendo sus malabares.

Harry se deshacía de la comida disimuladamente, tirándola al basurero que por alguna razón estaba a su lado. Comía unos pedacitos de papa, de vez en cuando, pero nada más.

Quince minutos más tarde, su madre se estaba preparando para volver al trabajo, mientras su padre ya se había ido. El ojiverde se encontraba en su cama, tirado, mirando al techo pensando incoherencias que ni él sabía de dónde las sacaba.

-¡Harry!- lo llamó su mamá.

-¿Qué?

-Ven- perezosamente Harry se levantó de su cama y arrastrando los pies fue a la habitación de sus padres.

-¿Qué?- preguntó cansado.

-Hoy llegaré muy tarde, arriba de la nevera hay dinero para comprar la cena.

-Adiós. Te amo, hijo- dijo. Besó la mejilla de Harry y desapareció por la puerta.

Bien. ¿Qué podría hacer ahora que estaba solo? La verdad esos eran sus peores momentos.

Fue a su habitación y se sentó en la silla de escritorio y encendió su computadora.Entró en el navegador y accedió a su cuenta de Tumblr.

Empezó a rebloguear cosas sin sentido o con las que se sentía identificado, cuando se dio cuenta de que tenía un nuevo mensaje. Lo abrió y era una carta de fan:

"Hola. Quizá te moleste, o quizás solo ignorarás esta carta, pero ¿sabes? He estado stalkeando tu blog, y me he dado cuenta de que eres muy depresivo y tienes una imagen de ti que probablemente no es la correcta. Capaz creas que soy un entrometido que no tiene ningún derecho de meterse en tu vida; pero recuerda que no hace daño tener un amigo. Tal vez aún no has experimentado tener amigos por internet; de esos que no has visto nunca. Solo quiero que sepas que son más confiables que los que conoces en persona. Si algún día quieres hablar, estaré para ti.


restos-de-un-alma-perdida"

De alguna u otra manera el mensaje le había sorprendido y encantado. Alguien se preocupó por él. Alguien le estaba ofreciendo ayuda. Había hablado antes, con otras personas, pero eran puras mierdas; ya era muy notorio que sólo lo hacían para llamar la atención del mundo.

Intentó stalkearlo, pero no le tomó mucho tiempo. Sólo tenía un post: "Cuando te digan que por hacer algo, te vas a in al infierno, no les creas. El peor infierno es la realidad". Tenía más de 1300 notas. El fondo de su blog era de pájaros volando. Similar al tatuaje de Demi Lovato, pensaba Harry. Su descripción de sí mismo decía: "To all the eyes of the world, you're perfect. All the mirrors are a liars" {Para todos los ojos del mundo, eres perfecto. Todos los espejos son unos mentirosos}.

Corría el riesgo de hablarle, que el hombre le saque datos y luego lo secuestren. Pero ésta persona le inspiraba seguridad y confianza. Algo que nadie podía lograr.

Le respondió:

"Hola. Escucha, no me gusta hablar de mis problemas personales directamente. Mi Facebook es Harry Styles, cuando me encuentra háblame como si no me conocieras. Como si nunca has visto mi Tumblr. Háblame como a un nuevo amigo. Así nos vamos a entender mejor.

los-cortes-son-gritos-silenciosos"

Abrió una nueva pestaña e ingresó a Facebook. Entró a su cuenta y volvió a Tumblr. Sólo abrió el Facebook por si al chico que le mandó la carta de fan, se le ocurre hablarle.

Luego de unos quince minutos, sonó el típico sonido de Facebook cuando recibes un mensaje. Abrió la pestaña y tenía un mensaje de un desconocido y una solicitud de amistad. El mensaje decía "Acéptame. Creo que podremos ser muy buenos amigos ;)". Aparentemente su nombre era Louis Tomlinson. Lo aceptó y al instante, el chico desconocido inició la conversación.

*Hi
-Hola
*¿Cómo estás?:)
-Más o menos, pero estaré bien.
*Oh.
-¿Y tú?
*¡Bien! c: ¿De dónde eres?
-USA
*Oh. No estoy cerca.
-¿Dónde estás?
*UK
-¿En serio? Siempre quise un amigo de allí.
*Ah. Yo estoy aquí :)
-Lo sé.
*¿Cuál es tu problema?
-¿Qué?
*¿Por qué estabas triste?

No confíes en él, Harry. Se repetía.

-Aún lo estoy.

Mierda.

*¿Por qué?

Le restaría importancia. Tal ve así y le dejaba de preguntar.

-No importa.
*¿Por qué no?

Mierda. ¿Seguiría insistiendo hasta que le diga?

-Porque es algo estúpido.
*No creo. Dime...

Sería directo.

-No quiero.
*Confía en mí. Si te estoy preguntando es porque quiero saber.

¿Confiaría en alguien que apenas conocía, como Louis?

-Bueno... Mi mamá está trabajando todo el día, todo el tiempo. Y mi padre es lo mismo. No tengo amigos. Pronto seré bulímico. El mundo es una maldita mierda, y ya no puedo aguantarlo más. Y ahora puedes dejar de hablarme porque piensas que soy un loco y estúpido adolescente con problemas hormonales.

Listo, lo dijo. ¿Qué más tenía por perder? Confiaba en Louis.

*No pienso eso. No soy como tú crees. Soy muy diferente, créeme. Sé que estás siempre con una sonrisa en tu cara, como si estuvieras feliz, pero por dentro estás destrozado. No sabes cómo decirle eso a tus padres, pero solamente no quieres ser feo, quieres ser lindo, apuesto. Piensas que estás gordo, pero en realidad estás muy delgado. No me conoces, y yo tampoco te conozco, pero... te quiero. De alguna manera eres especial para mí. Sólo déjame ayudarte, si no quieres no lo haré. Pero, por favor, déjame.

Antes de darse cuenta, ya estaba llorando. ¿Cómo alguien podía saber tanto sobre eso? Solamente sufriendo lo mismo que él, pero era imposiblr. Louis era bastante delgado, por lo que había visto en fotos, pero no podía ser bulímico o anoréxico. No Louis. Al menos comparado con él, Tomlinson era flaco, (además de atractivo). Harry se sentía una ballena gorda y fea.

-Cada palabra que has escrito es correcta, pero ¿cómo lo sabes? ¿Eres bulímico o algo como eso? Por cierto, no estoy flaco.
*No, no lo soy. Pero, esa es una larga historia, que no quiero recordar ahora, pero prometo que pronto te la contaré. No quiero discutir sobre lo último que has dicho.
-Ok. ¿Louis?...
*¿Si?
-También te quiero :)

Y no mentía. Le quiere ayudar. ¡Alguien se preocupa por él! Solo por eso, ya se ganó mucho cariño de parte del rizado.

* :) Guapo... ¿puedo ayudarte?
-Confío en ti, Louis.
* :) Buenas noches :)
- Buenas tardes es aquí, pero buenas noches también :)
* Haha :)

Y así fue...

Luego de algunos años, se sintió seguro.
Luego de varios meses, volvió a usar caritas felices.
Luego de mucho tiempo, se sintió escuchado.
Pero por primera vez, se sintió querido.